
30 Bermeo, Rosales
1 Introducción
En la actualidad, vivimos en un mundo cada vez más globalizado y competitivo, donde los emprendimientos se han
consolidado como una herramienta clave para el desarrollo social y económico de los países. Ávila (2021) sostiene que el
emprendimiento impulsa el desarrollo de un país al resolver necesidades, fomentar la innovación, generar empleos, promover
la inclusión equitativa, influir en políticas públicas y fortalecer una economía sostenible (p. 35).
En este contexto, en los últimos años han surgido organizaciones dedicadas a proporcionar a los emprendedores los
conocimientos, recursos y habilidades necesarios para convertir sus ideas de negocio en realidades sostenibles a largo plazo.
Estas organizaciones desempeñan un papel crucial al facilitar el acceso a formación, financiamiento y redes de apoyo, lo que
potencia la capacidad de los emprendedores para innovar y contribuir al crecimiento económico.
Zambrano et al., (2024) destacan que las incubadoras son un ejemplo de estas organizaciones, ya que apoyan las ideas
de negocio desde su inicio, brindando asesorías y garantizando su supervivencia y éxito en el mercado (p. 1116). Estas
entidades se han convertido en parte fundamental para impulsar la innovación, fortalecer el tejido empresarial y dinamizar el
emprendimiento.
En este contexto, a pesar de la implementación de diversas incubadoras de negocios en la ciudad de Cuenca, existen
interrogantes sobre el impacto social y económico que estas iniciativas tienen en los estudiantes emprendedores. En particular,
la incubadora de negocios Kalary de la Universidad Católica de Cuenca, debido a que ha sido una herramienta clave en la
formación y apoyo de proyectos emprendedores dentro de la comunidad estudiantil.
Esta investigación busca analizar el impacto social y económico de la Incubadora de Negocios Kalary durante el
periodo 2022 y 2023. Este estudio se centra en comprender cómo el programa ha influido en el desarrollo de habilidades
emprendedoras y en la generación de oportunidades económicas entre sus participantes. La justificación del estudio radica en
la escasa evidencia sobre el rol específico de esta incubadora en el ecosistema educativo, empresarial y local. Actualmente,
no existen investigaciones que evalúen su incidencia en aspectos clave como: Viabilidad, sostenibilidad económica de los
negocios impulsados, Desarrollo profesional, creación de redes de contacto entre emprendedores, Brechas de mejora en los
programas de formación y mentoría. Para ello, se aplicó un cuestionario, cuyos datos fueron analizados con un modelo de
ecuaciones estructurales, metodología que permite examinar relaciones complejas entre variables.
La hipótesis central plantea que la participación en incubadoras de negocios (variable independiente) ejerce una
influencia positiva en dos dimensiones, impacto económico (variable dependiente 1), impacto social (variable dependiente
2). Este enfoque metodológico se alinea con lo propuesto por: León et al., (2024), quienes destacan que los diseños no
experimentales permiten analizar relaciones causales entre variables en contextos reales, sin manipulación artificial de los
factores estudiados.
A continuación, se presenta una revisión bibliográfica del caso a fin de establecer los criterios teóricos del mismo,
seguido de los aspectos relevantes de su diseño metodológico, los resultados alcanzados que dan paso a la correspondiente
discusión, conclusión y recomendaciones del caso.
2 Marco teórico
Los estudios sobre las incubadoras de negocios han tomado mucha importancia en los últimos años, debido a que ahora
los emprendedores son parte fundamental de la economía de nuestro país; así, el 75 % de los ecuatorianos se consideran
capaces de crear un negocio, afirmando que tienen los conocimientos y habilidades necesarias para hacerlo (Lasio et al., 2024).
En este contexto, las incubadoras de negocio han emergido como un pilar fundamental en el ecosistema emprendedor
contemporáneo, ofreciendo un entorno propicio para el desarrollo y crecimiento de nuevas empresas. Estas instituciones
proporcionan recursos valiosos, como mentoría y formación para emprendedores. Vargas et al., (2021) consideran que
formarse para ser un emprendedor requiere de, análisis, empatía, competitividad, creatividad, pensamiento crítico, liderazgo,
trabajo en equipo y tomar decisiones con tolerancia al riesgo que creen mejores oportunidades (p. 202). Así, en el competitivo
y dinámico mundo empresarial actual, las incubadoras facilitan la innovación, la creatividad y mitigan los riesgos del
emprendimiento al ofrecer apoyo estructurado y espacios colaborativos, empoderando a los emprendedores para enfrentar los
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