
Factores de personalidad 19
De igual forma, Teixeira et al. (2018) estudiaron los aspectos que inciden en la intención emprendedora en 22 países
de la Unión Europea, utilizando datos de la GEM de 2007 a 2017 y aplicando un análisis correlacional. Encontraron que
la percepción de las propias capacidades, es decir, la autoeficacia (r = 0.543, p <0.01), junto con la propensión innata a
emprender (r = 0.745, p <0.01), son los principales determinantes de la intención emprendedora, considerándolos elementos
clave de la actitud emprendedora. Estos factores, según los autores, influyen directamente en la tasa de emprendimiento
naciente en los países estudiados.
Asimismo, Zapata et al. (2018) evidenciaron que el reconocimiento del valor de las habilidades personales tiene un
efecto positivo en el emprendimiento tecnológico en Sudamérica (b3 = 0.0117, p <0.001). Por su parte, Shiau et al. (2020)
confirmaron que la autoeficacia financiera (β = 0.232, p <0.001) y tecnológica (α = 0.176, p <0.001) influyen indirectamente
en la continuidad de los negocios fintech, mediada por la utilidad percibida y las expectativas, utilizando un modelo
de confirmación de expectativas y ecuaciones estructurales de mínimos cuadrados parciales. En atención a los estudios
presentados, se propone la primera hipótesis de la presente investigación:
H1: La autoeficacia afecta de manera positiva y significativa a la intención emprendedora de los jóvenes artesanos de la
ciudad de Cuenca, Ecuador.
Por otro lado, Agustina et al. (2020) analizaron los efectos parciales y simultáneos de la aversión al riesgo en el éxito
empresarial en una muestra de 100 nuevos empresarios en Banjarmasin, Indonesia. Utilizando el Coeficiente de Adversidad
al Éxito Empresarial, encontraron que la aversión al riesgo (t = 4.924) fue la variable más significativa del modelo, sugiriendo
que los individuos con menor aversión al riesgo tienen mayores probabilidades de éxito en sus emprendimientos. Este estudio
resalta la importancia de la predisposición a asumir riesgos como un factor clave en el desempeño empresarial.
De manera complementaria, Mahola (2019) investigó la relación entre la intención emprendedora, la percepción de
riesgo y la aversión al riesgo en una muestra de 366 estudiantes universitarios en Sudáfrica. Utilizando un diseño de encuestas
y el análisis de correlación de Pearson, evidenció una relación inversa significativa entre la intención emprendedora y la
aversión al riesgo (r = -0.146, p <0.05), así como una relación positiva entre la percepción del riesgo y la aversión al mismo (r
= 0.233, p <0.01). Los autores concluyeron que aquellos individuos con menor aversión al riesgo tienden a tener una mayor
intención de emprender, aunque la percepción del riesgo en sí no muestra una relación directa con estas intenciones (r =
0.244, p >0.05).
Asimismo, Mabunda et al. (2021), a través de un enfoque longitudinal, examinaron los efectos de la aversión al riesgo
en las intenciones empresariales en 573 estudiantes universitarios de Alemania y Uganda. Los resultados indicaron que la
aversión al riesgo se relaciona negativamente con las intenciones emprendedoras (B = −0,22, p < 0,01), con un impacto
más marcado en los hombres alemanes (B = −0,45, CI = [−0,65, −0,26]). Por otro lado, Colman et al. (2019), utilizando
mínimos cuadrados parciales en una muestra de 300 estudiantes de Comercio y Derecho en la Universidad de Ciudad del
Cabo, Sudáfrica, confirmaron el efecto significativo del riesgo percibido (t = 16,921, p < 0,05) sobre las intenciones
emprendedoras en ambos grupos de estudiantes. En base a estos estudios, se formula la hipótesis.
H2: La propensión al riesgo afecta de manera positiva y significativa a la intención emprendedora de los jóvenes
artesanos de la ciudad de Cuenca, Ecuador.
Sumado a lo presentado, ËSenay et al. (2022) evaluaron la teoría de la carrera cognitiva social en una muestra de 111
estudiantes universitarios, aplicando un análisis factorial confirmatorio para explorar la relación entre el locus de control, la
autoeficacia y la intención emprendedora. Los resultados mostraron que la autoeficacia media esta relación, encontrándose
además diferencias significativas en función del género, lo que sugiere que el impacto del locus de control en la intención
emprendedora puede variar según este factor. Así, Fatwa et al. (2020), en su estudio con 171 estudiantes de secundaria en
Yogyakarta, Indonesia, comprobaron empíricamente que existe una relación positiva y significativa entre el locus de control
interno y la intención emprendedora (Rsquare
Å
0.002; p_value = 0.030). Este hallazgo respalda la hipótesis de que aquellos
con un locus de control interno elevado presentan una mayor disposición a emprender, ya que perciben sus acciones como
determinantes en el logro de resultados empresariales. Por su parte, Silvia & Dwi (2023) examinaron el efecto del locus de
control en las intenciones emprendedoras de 101 estudiantes universitarios en Yogyakarta, utilizando análisis de regresión
múltiple. Hallaron que el locus de control (b = 0.427; p <0.05) tiene un efecto significativo en la capacidad de los estudiantes
para desarrollar intenciones empresariales, con un coeficiente de determinación importante (R2 = 0.659). Este estudio resalta
la influencia del locus de control en el comportamiento emprendedor en entornos educativos. En este sentido, Sekerbayeva
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